¿Son importantes las vitaminas
para la belleza?¿Qué función tiene las vitaminasde qué manera evitan el
envejecimiento? ¿ Por qué es importante la vitaminas para la piel?¿Qué tipo de
vitaminas debería de consumir diariamente?¿Qué vitamina debo consumir si
tengo falta de hierro o periodos abundantes? Las respuestas a estas
preguntas las tienes en este artículo.
Somos lo que comemos.
En numerosas ocasiones se ha
dicho que somos lo que comemos pues la manera en que nos alimentamos influye de
forma directa en nuestra apariencia
exterior. Así, la piel es el
envoltorio de nuestro cuerpo y como consecuencia debemos de cuidarla no sólo
desde fuera-con la aplicación de cremas adecuadas,
sino también desde dentro a través de una alimentación
equilibrada y un aporte suficiente de líquidos.
Piel bella y saludable.
Para tener una
piel bella y saludable es indispensable que exista un correcto
equilibrio entre los
lípidos-grasas-
y los líquidos – agua. Esto se consigue por medio de una
dieta sana que combine de manera natural todos los alimentos que
nos aporta la naturaleza. Uno de los grandes aliados de la piel son las
vitaminas que funcionan como
anti-oxidantes que evitan la
proliferación de
radicales libres,
principales responsables del
envejecimiento
cutáneo. La vitamina A, la vitamina C y la vitamina E son los principales
antioxidantes.
Clasificación de las vitaminas: hidrosolubles y liposolubles.
Existen 13
vitaminas que se clasifican en dos grupos, hidrosolubles y liposolubles:
- Las vitaminas
hidrosolubles se disuelven en agua y el sobrante no es almacenado
por nuestro cuerpo sino que se elimina por lo que hay que consumirla
diariamente. Las vitaminas solubles en agua son la vitamina C y el
complejo de la vitamina B.
- Las vitaminas
liposolubles son aquellas que sólo se disuelven en grasas. Se
almacenan en la grasa del cuerpo, especialmente en el hígado y no es necesario consumirlas diariamente porque se
acumulan en caso de necesidad. Las vitaminas liposolubles son A, D, E y K.
Vitamina C o Acido Ascórbico: propiedades.
La vitamina C es una de las
vitaminas más populares debido en su mayoría a las múltiples funciones que
realizan en nuestro organismo. Se trata
de una sustancia esencial para la
producción de Colágeno, esté último
indispensable para dar firmeza y
elasticidad a la piel, y de vital importancia a la hora de reforzar el sistema
inmunitario de nuestro organismo que nos previene de enfriamientos
e infecciones. Así por ejemplo, la vitamina C es una ayuda extra para las
personas alérgicas pues las ayuda a
combatir los síntomas de la rinitis y el asma. A su vez, este poderoso oxidante,
interviene en la absorción del hierro
por lo que se aconseja su ingesta a todas aquellas personas que tienden a
sufrir anemias ferropénicas.
Carencia de vitamina C.
La carencia de esta vitamina es
frecuente en todas aquellas personas que fumen-cada cigarrillo elimina 25
gramos de vitamina C-, personas que abusen
del alcohol, ancianos,
trabajadores que sufran de estrés y deportistas. Su falta se manifiesta con
ausencia de apetito, dolores musculares y
una continua sensación de fatiga. En
estos casos la piel está seca, falta de luminosidad y es más propensa
a cualquier tipo de infección o dermatitis.
A su vez, muchas personas
desconocen, que está sustancia ayuda en la prevención de cataratas al luchar
contra la formación de radicales libres
causantes en gran medida de esta enfermedad ocular.
Aporte diario aconsejado de vitamina C:
·
Fumadores.
140mg.
·
Ancianos.
120mg.
·
Mujeres y
hombres. 110mg.
·
Mujeres
embarazadas.120mg.
·
Niños.
60 a 100mg.
Dónde se encuentra la vitamina C.
La vitamina C se encuentra tanto
en frutas como en verduras. Una de las frutas que la contiene en mayor cantidad
es el kiwi-80mg/100gr-, luego los cítricos-naranja y limón 52mg/100gr, pomelo
37mg/100gr-. Las verduras que contienen en mayor cantidad vitamina C son el
perejil, las espinacas, las acelgas, la coliflor, los calabacines, el repollo,
la lechuga y el tomate.
Conservar las propiedades de las vitaminas.
Hay que tener en cuenta sin
embargo a la hora de consumirla que esta vitamina es una de las menos estables y que durante menos
tiempo conserva sus propiedades. Esta sustancia se altera fácilmente con la luz o el calor elevados por lo que es necesario
consumirla con relativa rapidez para garantizar sus efectos beneficiosos y que estos no se vean disminuidos por su
exposición al aire libre.